Astrónomos detectaron señales de una posible atmósfera en un pequeño objeto helado ubicado más allá de Plutón, un hallazgo que podría cambiar lo que se sabía sobre los cuerpos más lejanos del sistema solar.
El objeto, identificado como (612533) 2002 XV93, se encuentra en el cinturón de Kuiper, una región llena de restos congelados que orbitan más allá de Neptuno. A pesar de tener apenas unos 500 kilómetros de diámetro, los científicos creen que podría contar con una atmósfera extremadamente delgada.
Hasta ahora, se pensaba que solo cuerpos más grandes, como Plutón, podían retener gases debido a su gravedad. Sin embargo, este descubrimiento rompe con esa idea, ya que su tamaño es demasiado pequeño —en teoría— para mantener una envoltura gaseosa estable.
El hallazgo fue posible gracias a una técnica conocida como ocultación estelar, que consiste en observar cómo un objeto bloquea la luz de una estrella al pasar frente a ella. En este caso, la luz no desapareció de forma abrupta, sino gradual, lo que sugiere la presencia de una capa de gas alrededor del objeto.
De confirmarse, la atmósfera sería extremadamente tenue: entre 5 y 10 millones de veces más delgada que la de la Tierra, e incluso mucho más ligera que la de Plutón.
Sobre su origen, los científicos manejan dos principales hipótesis:
- Que se genere por criovulcanismo, es decir, “volcanes de hielo” que liberan gases desde el interior.
- O que sea consecuencia de un impacto reciente, que habría liberado gases atrapados bajo la superficie.
Expertos como Alan Stern han calificado el descubrimiento como sorprendente, aunque advierten que aún se necesitan más observaciones para confirmarlo.
Este hallazgo abre la posibilidad de que otros objetos pequeños en el cinturón de Kuiper también tengan atmósferas, lo que cambiaría la forma en que entendemos los límites del sistema solar y su dinámica.
