La Organización Mundial de la Salud (OMS) emitió una alerta internacional por el avance de un brote de ébola en la República Democrática del Congo, donde ya se investigan más de 500 casos sospechosos y alrededor de 130 muertes. Autoridades sanitarias señalaron que la velocidad de propagación ha sido mayor a la prevista y que el virus ya salió de la zona inicial del brote.
El brote es considerado preocupante debido a que corresponde a la variante Bundibugyo del virus del ébola, una cepa para la que actualmente no existen vacunas aprobadas ni tratamientos específicos. Especialistas indicaron que el diagnóstico tardío complicó la contención inicial, ya que durante semanas los síntomas fueron confundidos con enfermedades como malaria o salmonelosis.
La OMS informó que los contagios ya alcanzaron zonas urbanas y se confirmaron casos en Uganda, mientras que un ciudadano estadounidense infectado fue trasladado a Alemania. El organismo también señaló que la situación se desarrolla en una región afectada por violencia armada, desplazamientos de población y limitaciones en servicios médicos, factores que dificultan el rastreo de contagios y la atención sanitaria.
Ante el incremento de casos, la OMS desplegó especialistas y recursos médicos en la región, además de destinar fondos de emergencia para reforzar labores de diagnóstico, aislamiento y seguimiento de contactos. También informó que existen dos vacunas experimentales en desarrollo que podrían entrar en pruebas clínicas durante los próximos meses, aunque todavía no hay fechas para su distribución general.
Expertos internacionales aclararon que, por el momento, no se considera una pandemia comparable al COVID-19, pero sí una emergencia sanitaria importante debido a la capacidad de transmisión local y al riesgo de expansión regional. Diversos países comenzaron a reforzar medidas de vigilancia epidemiológica y controles sanitarios para viajeros provenientes de África central.
