La estrategia de seguridad conocida como Operación Enjambre se ha extendido a diez estados del país y ha derivado en la detención de 64 servidores públicos investigados por distintos delitos, entre ellos extorsión, secuestro exprés, homicidio y presuntos vínculos con organizaciones criminales.
El operativo comenzó en noviembre de 2024 en el Estado de México, donde se realizaron las primeras acciones que llevaron a la captura de 24 funcionarios municipales. A partir de esas investigaciones, las autoridades federales y estatales ampliaron la operación a otras entidades.
Con el paso de los meses, las detenciones se han registrado en Chiapas, Michoacán, Puebla, Oaxaca, Jalisco, Chihuahua, Tlaxcala y Tamaulipas. Más recientemente, el operativo llegó a Morelos, donde tres funcionarios municipales fueron arrestados en el municipio de Amacuzac.
Entre los detenidos en ese caso se encuentran una síndica, una regidora y el tesorero municipal, quienes fueron aprehendidos durante una sesión de cabildo tras la ejecución de órdenes judiciales en su contra.
Las investigaciones señalan que algunos de los funcionarios arrestados habrían mantenido vínculos con grupos criminales que operan en distintas regiones del país, incluidos el Cártel Jalisco Nueva Generación, La Familia Michoacana y el llamado Cártel de Chiapas y Guatemala.
La operación se desarrolla mediante la coordinación de diversas instituciones federales y estatales, entre ellas la Secretaría de Marina, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Seguridad federal, el Centro Nacional de Inteligencia y la Fiscalía General de la República.
De acuerdo con las autoridades, el objetivo del operativo es investigar posibles vínculos entre funcionarios locales y organizaciones delictivas, así como llevar ante la justicia a quienes enfrenten acusaciones por delitos relacionados con estas actividades.
