Un hombre en Noruega logró la remisión a largo plazo del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) tras recibir un trasplante de células madre de su propio hermano, en un caso que ha sido documentado como uno de los pocos a nivel mundial con este resultado. El hallazgo fue publicado en la revista científica Nature Microbiology.
El paciente, conocido como el “paciente de Oslo”, vivía con VIH desde 2006 y fue sometido al procedimiento en 2020 como parte del tratamiento para un síndrome mielodisplásico, un tipo de cáncer de la sangre. Tras el trasplante, los médicos detectaron que las células del donante contenían una mutación genética poco común llamada CCR5Δ32, la cual impide que el virus entre en las células del sistema inmunológico.
Dos años después del procedimiento, el paciente dejó el tratamiento antirretroviral bajo supervisión médica. Cuatro años más tarde, los estudios continúan sin detectar presencia del virus en su organismo, lo que indica una remisión prolongada.
Este caso se suma a otros nueve reportados previamente en el mundo, convirtiéndose en el primero en el que el donante fue un familiar directo. No obstante, especialistas señalan que este tipo de tratamiento no es aplicable de forma general, ya que se trata de un procedimiento complejo, de alto riesgo y utilizado principalmente en pacientes con enfermedades graves como cáncer hematológico.
