El gobierno de Pakistán lanzó bombardeos aéreos contra la capital Kabul y otras zonas del país vecino, como Kandahar y Paktia, marcando lo que las autoridades pakistaníes describen como una escalada militar significativa tras meses de tensiones y enfrentamientos fronterizos.
El ministro de Defensa paquistaní declaró que la paciencia de Islamabad se había agotado y que el país se encuentra ahora en una situación de guerra abierta con el gobierno talibán de Afganistán, acusando a ese país de albergar y apoyar a grupos armados que han lanzado ataques contra posiciones pakistaníes.
CIFRAS DE BAJAS Y RECLAMACIONES CONTRADICTORIAS
Las cifras oficiales varían según cada parte: autoridades pakistaníes afirmaron haber causado la muerte de más de 130 combatientes talibanes y dejado a más de 200 heridos, además de destruir equipos y posiciones militares. Por su parte, Kabul niega haber sufrido bajas civiles en algunos de los ataques y ha denunciado daños, aunque sin cifras verificadas de forma independiente.
ESCALADA DE ENFRENTAMIENTOS EN LA FRONTERA
La violencia se intensificó después de choques fronterizos previos y ataques mutuos entre fuerzas afganas y pakistaníes, lo que ha roto un frágil equilibrio entre los dos países desde que los talibanes retomaron el poder en Afganistán en 2021. La situación ha generado preocupación regional y llamados internacionales a la contención y al diálogo.
