Un enfrentamiento entre jugadores de Cruzeiro y Atlético Mineiro derivó en una pelea dentro del campo durante la final del Campeonato Mineiro disputada en el estadio Mineirão, en Brasil. El incidente terminó con 23 expulsiones tras el reporte arbitral del encuentro.
El altercado comenzó durante el tiempo de compensación luego de una disputa por el balón entre el jugador Christian, de Cruzeiro, y el portero Everson, de Atlético Mineiro. A partir de esa acción se generó una confrontación que involucró a futbolistas y miembros de los cuerpos técnicos de ambos equipos.
Tras la revisión del partido, el árbitro Matheus Candançan registró en el acta 23 tarjetas rojas, de las cuales 12 correspondieron a jugadores de Cruzeiro y 11 a integrantes de Atlético Mineiro. Con esta cifra se estableció el mayor número de expulsiones en un partido disputado en el fútbol brasileño.
A pesar de la cantidad de expulsiones, el registro se mantiene por debajo del récord mundial reconocido por Guinness, que corresponde a un partido de la quinta división de Argentina en 2011 entre Claypole y Victoriano Arenas, donde se reportaron 36 expulsados.
