Las ratas se encuentran en un número elevado en muchas áreas urbanas de todo el mundo, especialmente en las grandes ciudades. Este fenómeno se ha vuelto cada vez más notorio en los últimos años, lo que ha generado preocupación entre las autoridades y expertos en salud pública. Diversos estudios y observaciones han demostrado que las ratas son atraídas por las condiciones específicas de los entornos urbanos, donde la densidad de población y la constante disponibilidad de alimento y refugio les ofrecen las condiciones ideales para prosperar.
En ciudades como Washington, Nueva York y Ámsterdam, los expertos han pronosticado un incremento en la población de ratas debido a ciertos factores urbanos, mientras que en otras ciudades como Tokio o Nueva Orleans se espera una disminución. Los científicos han determinado que la proliferación de estos roedores está relacionada con diversos factores, entre los que destaca el aumento de las temperaturas en todo el mundo. El calor facilita una temporada de cría más larga, lo que se traduce en una mayor cantidad de ratas naciendo durante el año. Además, la temperatura más cálida mejora las condiciones para la búsqueda de alimentos, lo que también favorece su expansión.
Las ratas se adaptan rápidamente a las condiciones urbanas, ya que las ciudades proporcionan múltiples fuentes de comida, como restos de comida en los basureros y en las calles. Los sistemas de alcantarillado, los edificios y otras estructuras urbanas también ofrecen lugares donde las ratas pueden encontrar refugio y reproducirse sin ser detectadas. Estos roedores son muy resistentes y capaces de sobrevivir en condiciones difíciles, lo que les permite mantenerse en las grandes ciudades donde otros animales no podrían hacerlo.
Los expertos explican que, aunque las ratas han existido en las áreas urbanas durante siglos, el cambio climático y la mayor urbanización están contribuyendo a la intensificación de su presencia en las ciudades. Además, las políticas públicas y la gestión de residuos también juegan un papel importante en la cantidad de ratas que habitan en una ciudad. Las áreas con una gestión deficiente de la basura y el control de plagas suelen ser más propensas a tener problemas graves con estos roedores.
En resumen, el crecimiento de las poblaciones de ratas en las grandes ciudades se debe a una combinación de factores como el aumento de las temperaturas globales, la abundancia de recursos y la capacidad de las ratas para adaptarse y sobrevivir en entornos urbanos.