CIENTÍFICOS DESCIFRAN EL “ALGORITMO” QUE USA EL MOSQUITO PARA ENCONTRAR SANGRE

Un grupo de investigadores logró describir el mecanismo que utilizan los mosquitos para localizar a los humanos, revelando que su forma de volar y atacar responde a un proceso matemático de optimización, más que a un comportamiento aleatorio.

De acuerdo con el estudio, el mosquito no vuela directamente hacia su objetivo, sino que sigue un “algoritmo biológico” que le permite minimizar el gasto de energía y maximizar sus probabilidades de encontrar sangre. Esto explica por qué su trayectoria parece errática y difícil de predecir. 

El insecto combina múltiples señales al mismo tiempo, principalmente dióxido de carbono (CO₂) que exhalan las personas y el calor corporal. Estas señales no viajan en línea recta, sino en corrientes de aire irregulares, por lo que el mosquito ajusta constantemente su vuelo para mantenerse dentro de ese “rastro”. 

Los científicos identificaron que el cerebro del mosquito funciona como un sistema de cálculo que actualiza su ruta en tiempo real. Cuando detecta CO₂, entra en modo de búsqueda, pero es el calor lo que define el ataque final, permitiéndole acercarse con precisión al punto donde se encuentran los capilares sanguíneos. 

Además, los experimentos mostraron que los mosquitos cambian su comportamiento según la información disponible: pueden volar en línea recta, moverse en patrones erráticos o incluso orbitar alrededor de la persona antes de aterrizar, dependiendo de las señales que reciban. 

El descubrimiento podría tener aplicaciones en salud pública, ya que entender este “algoritmo” permitiría diseñar trampas más eficaces o sistemas que confundan a los mosquitos, reduciendo su capacidad de picar y transmitir enfermedades como dengue, malaria o zika.  

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