Cuando derivado de un conflicto se asesina a personas, el Papa debe pronunciarse, ya que manifestarse no constituye una postura política, sino una obligación moral basada en la defensa de la dignidad humana, afirmó Jorge Heredia, académico del Departamento de Ciencias Religiosas de la Universidad Iberoamericana.
El especialista señaló que el catolicismo se sustenta en la dignidad de la persona, por lo que los actos de violencia contra poblaciones civiles vulneran este principio. En ese contexto, indicó que ni el Papa ni los fieles pueden permanecer en silencio ante tales hechos.
Por su parte, el Papa León XIV condenó las acciones militares encabezadas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en Irán, y se pronunció por la paz en Medio Oriente. Asimismo, expresó que “Dios no está con los soberbios”, en referencia a posturas que promueven la confrontación armada.
Heredia sostuvo que la historia demuestra que las agresiones no resuelven los conflictos, sino que profundizan las divisiones y prolongan los ciclos de violencia. Señaló que la imposición de la paz mediante el uso de la fuerza genera resentimiento y dificulta la reconciliación entre las partes involucradas.
El académico explicó que las intervenciones militares suelen producir consecuencias a largo plazo que obstaculizan la consecución de acuerdos duraderos. En ese sentido, citó la expresión “El que a hierro mata, a hierro muere” para referirse a la lógica de confrontación entre naciones.
Finalmente, criticó las declaraciones del mandatario estadounidense, así como la difusión de una imagen en la que aparece caracterizado como Jesucristo, al considerar que constituyen una provocación y una ofensa para la fe cristiana.
