La Corte Suprema de Brasil rechazó el jueves 1 de enero la solicitud de prisión domiciliaria presentada por la defensa de Jair Bolsonaro, quien cumple una condena de 27 años y 3 meses por intento de golpe de Estado. La petición se presentó por motivos humanitarios relacionados con su estado de salud, luego de varias intervenciones quirúrgicas realizadas en días recientes. 
El expresidente brasileño se encontraba hospitalizado desde el 24 de diciembre tras ser autorizado temporalmente para recibir atención médica, incluida una cirugía de hernia y otros procedimientos. Los abogados argumentaron que su recuperación sería más adecuada en su domicilio. 
El magistrado encargado del caso consideró que la defensa no aportó elementos nuevos que modificaran una decisión previa y señaló que no se cumplen los requisitos legales para conceder la prisión domiciliaria. También mencionó antecedentes de violaciones a medidas cautelares por parte del exmandatario. 
Una vez dada de alta del hospital, Bolsonaro deberá ser trasladado bajo escolta a la sede de la Policía Federal en Brasilia para continuar el cumplimiento de su condena. La decisión se conoce en medio de la atención continua sobre su situación legal y de salud.
