Al menos 18 personas murieron y otras 68 resultaron heridas tras los recientes ataques de Estados Unidos contra distintos puntos de Irán, de acuerdo con autoridades iraníes.
Entre las víctimas se encuentran cuatro personas que fallecieron cuando un proyectil estadounidense alcanzó una vivienda en la provincia de Hormozgan, donde se celebraba una boda. Otras 68 personas resultaron heridas y 50 permanecen hospitalizadas.
Los ataques también dejaron víctimas en la provincia de Juzestán y en otros puntos del territorio iraní. Estados Unidos aseguró que su ofensiva estaba dirigida contra objetivos vinculados con la Guardia Revolucionaria iraní y buscaba frenar acciones contra el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz.
En respuesta, Irán lanzó ataques contra instalaciones militares estadounidenses en países como Jordania, Baréin, Kuwait e Irak, aumentando nuevamente la tensión en Medio Oriente y el riesgo de una mayor escalada del conflicto.
