El colapso de una masa de hielo en el Himalaya, en Nepal, generó nuevos cuestionamientos en Argentina sobre la reforma a la Ley de Protección de Glaciares impulsada por el gobierno de Javier Milei.
Organizaciones ambientales señalan que los cambios podrían permitir proyectos mineros en áreas periglaciales, siempre que las provincias determinen que esos territorios no contienen reservas estratégicas de agua.
Argentina cuenta con 16 mil 968 cuerpos de hielo que abarcan alrededor de 8 mil 484 kilómetros cuadrados. En 2024, el país reconoció el retroceso de glaciares de la Patagonia sur asociado al aumento de las temperaturas.
La reforma fue aprobada en abril y contempla que las provincias puedan autorizar actividades extractivas en determinadas zonas cercanas a los glaciares. El cambio coincide con un incremento de proyectos de minería de litio, cobre y oro en distintas regiones del país.
Organizaciones como Greenpeace y la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) sostienen que las actividades mineras podrían afectar las reservas de agua y presentaron acciones legales contra la modificación. La provincia de La Pampa también promovió un amparo colectivo para cuestionar la norma.
La discusión se encuentra ahora en tribunales. En 2019, la Corte Suprema argentina había ratificado la constitucionalidad de la Ley de Glaciares de 2010 y reconocido a los glaciares y al ambiente periglacial como bienes públicos.
Especialistas citados por EFE señalaron que el caso de Nepal vuelve a poner atención sobre los efectos del cambio climático en los glaciares y el manejo de las zonas que los rodean.
