CLARA CÓRDOVA MORÁN: DE ASENTAMIENTO IRREGULAR A COMUNIDAD CONSOLIDADA TRAS 38 AÑOS DE ORGANIZACIÓN

Hace 38 años, un sábado 5 de noviembre, un total de 475 familias se establecieron en un predio conocido como “La Magueyera”, un terreno destinado al cultivo de maíz y caracterizado por sus extensas filas de magueyes. En ese entonces, alrededor del perímetro ya habitaban 25 hogares.

En sus inicios, la naciente comunidad fue apodada “Cartolandia”, debido a que las viviendas estaban construidas de manera provisional con materiales como láminas y envases reciclados tipo Tetrapak. Desde su llegada, los habitantes se organizaron para hacer frente a la falta de servicios básicos, instalando postes de madera para obtener energía eléctrica y conformando comités por calles y manzanas para establecer vigilancia comunitaria.

El asentamiento enfrentó diversos conflictos desde su origen. De acuerdo con testimonios, existieron intentos de desalojo por parte de autoridades, ante el interés de destinar el terreno a proyectos habitacionales. Sin embargo, los colonos resistieron y emprendieron movilizaciones para exigir el reconocimiento legal de sus predios.

Durante los primeros años, las condiciones de vida fueron precarias, con carencias de agua potable, drenaje y servicios básicos, además de enfrentar rechazo por parte de comunidades vecinas. No obstante, la organización social permitió avanzar en la gestión de infraestructura.

Fue hasta el 5 de noviembre de 1993 cuando, tras múltiples gestiones, autoridades estatales otorgaron la escrituración del terreno a favor de los habitantes. A partir de entonces, comenzaron a consolidarse los servicios básicos, incluyendo la red de energía eléctrica, drenaje y agua potable, en muchos casos con la participación directa de los colonos en labores de excavación e instalación.

Con el paso de los años, la colonia incorporó equipamiento urbano como canchas deportivas, un dispensario médico —posteriormente convertido en centro de salud—, una biblioteca, así como instituciones educativas de nivel preescolar y primaria. También se construyeron espacios comunitarios como un auditorio, guardería, casa del adulto mayor y servicios de asesoría legal.

Actualmente, la colonia Clara Córdova Morán es considerada una comunidad consolidada dentro del municipio de Nicolás Romero. Sus habitantes mantienen esquemas de organización vecinal y participación comunitaria, lo que ha sido señalado como un factor clave en su desarrollo y en la obtención de servicios e infraestructura a lo largo de casi cuatro décadas.

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