El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el aplazamiento de ataques contra infraestructura energética de Irán, luego de asegurar que existen “conversaciones muy buenas” con el gobierno iraní en medio del conflicto en la región.
De acuerdo con sus declaraciones, Washington habría encontrado puntos de acuerdo con Teherán y decidió establecer una tregua temporal de cinco días en los ataques dirigidos a instalaciones eléctricas, como parte de un posible intento de desescalada.
Sin embargo, autoridades iraníes rechazaron estas afirmaciones y negaron que exista cualquier tipo de negociación con Estados Unidos. Medios oficiales citaron a la cancillería iraní señalando que “no hay conversaciones entre Teherán y Washington”, y atribuyeron el anuncio estadounidense a otros factores estratégicos.
Según reportes, el gobierno iraní considera que la decisión de posponer los ataques responde a presiones relacionadas con el impacto en los precios de la energía y a advertencias emitidas por el propio país sobre posibles represalias en la región.
El anuncio ocurre en el contexto de la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán, que ha dejado cientos de víctimas desde finales de febrero, con ataques dirigidos a infraestructura estratégica y posiciones militares en territorio iraní.
La situación mantiene la incertidumbre sobre una posible negociación o una nueva fase del conflicto, mientras ambas partes sostienen versiones opuestas sobre la existencia de diálogo y las razones detrás de la pausa en los ataques.
