Representantes de Ucrania y de la Unión Europea confirmaron que no asistirán a la ceremonia de apertura de los Juegos Paralímpicos de Invierno 2026, programados del 6 al 15 de marzo en Milán-Cortina, en Italia. La decisión se produce tras la autorización del Comitê Paralímpico Internacional (IPC) para que atletas de Rusia y Bielorrusia compitan bajo sus banderas nacionales, lo que Ucrania considera inadecuado en el contexto del conflicto armado.
Ucrania informó que sus oficiales deportivos y delegaciones diplomáticas no participarán en ningún acto oficial del evento como protesta por la decisión de permitir la presencia de símbolos nacionales de Rusia y Bielorrusia, argumentóndo que dicho permiso va en contra de los principios de equidad e independencia del movimiento paralímpico.
La Unión Europea también anunció su rechazo a la asistencia a la ceremonia inaugural, enfatizando que, mientras persista la guerra en territorio ucraniano, no considerarán apropiado apoyar la reinstauración de símbolos nacionales asociados a los países en conflicto. Esta postura se une a una convocatoria de Ucrania a otros países para sumarse al boicot como señal de desaprobación.
A pesar del boicot oficial, Ucrania mantendrá su participación competitiva en los juegos y sus atletas tomarán parte de las pruebas programadas en Milán y Cortina. El boicot afecta únicamente a la asistencia institucional y protocolos oficiales, mientras la competición deportiva seguirá adelante conforme al calendario establecido.
