La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advirtió que el estrés prolongado o crónico no sólo afecta el bienestar emocional, sino que también puede tener impactos significativos en la salud física, incluidos problemas cardiovasculares y cerebrovasculares, cuando se mantiene de manera continua sin mecanismos eficaces de manejo y recuperación.
Especialistas de la Facultad de Medicina de la UNAM explican que episodios breves de estrés son una respuesta fisiológica normal ante situaciones puntuales de presión, pero cuando ese estado persiste, se convierte en un factor de riesgo para diversas condiciones de salud. El estrés sostenido puede generar alteraciones químicas en el organismo, como la liberación constante de hormonas relacionadas con la respuesta de “lucha o huida”, que elevan la presión arterial y pueden deteriorar funciones cerebrales y circulatorias.
Entre los efectos asociados al estrés crónico, la UNAM señala que puede contribuir al desarrollo de ansiedad, depresión, fatiga persistente y problemas de sueño, así como favorecer cambios fisiológicos que afecten al corazón y al cerebro. Investigaciones externas también han observado que el estrés continuo puede comprometer la función de los vasos sanguíneos y aumentar la vulnerabilidad a eventos isquémicos como el accidente cerebrovascular, al alterar la respuesta endotelial y la circulación cerebral.
Ante estos riesgos, la UNAM enfatiza la importancia de identificar y manejar adecuadamente los factores estresores. Recomienda hábitos saludables como descanso adecuado, actividad física regular, establecimiento de horarios, límites en las actividades laborales o académicas y apoyo social o profesional cuando sea necesario para reducir el impacto negativo en la salud física y mental.
En su advertencia, académicos universitarios subrayan que el estrés no siempre es dañino en pequeñas dosis y puede servir como activador en situaciones puntuales; sin embargo, su exposición continua puede desgastar el organismo y predisponer a condiciones de salud crónicas, por lo que se debe abordar de manera preventiva y sostenida.
