La Unión Europea analiza nuevas medidas para reforzar su política migratoria y el control de sus fronteras, luego de la reciente crisis registrada en Ceuta, territorio español ubicado en el norte de África.
El debate se centra en la respuesta que deberán adoptar los países del bloque ante la llegada masiva de migrantes y en las medidas necesarias para reforzar la seguridad fronteriza, al mismo tiempo que se mantiene la atención a la situación humanitaria.
La situación en Ceuta también ha generado conversaciones entre España, Marruecos y las instituciones europeas. Bruselas señaló que Marruecos se comprometió a aceptar a los migrantes que ingresaron al territorio español durante la crisis.
