Las confrontaciones físicas entre legisladores han ocurrido en distintos congresos de México durante las últimas dos décadas. Los incidentes han incluido empujones, golpes, patadas, jaloneos y, en un caso registrado en Baja California Sur, mordidas.
Uno de los antecedentes ocurrió en 2006, cuando diputados del PAN y PRD se enfrentaron por el control de la tribuna de la Cámara de Diputados, días antes de la toma de protesta de Felipe Calderón.
En 2020, legisladores de diferentes partidos se enfrentaron durante la discusión de la desaparición de fideicomisos. Dos años después, en el Congreso de la Ciudad de México, Jesús Sesma y Jorge Gaviño protagonizaron una pelea que incluyó empujones y patadas.
En diciembre de 2025, una sesión del Congreso capitalino terminó con empujones, golpes y jalones de cabello entre legisladoras del PAN y Morena. La confrontación provocó la suspensión de la sesión.
El episodio más reciente ocurrió el 12 de agosto de 2026, cuando el diputado priista Carlos Gutiérrez Mancilla y el morenista Arturo Ávila tuvieron un enfrentamiento durante la Comisión Permanente. El intercambio incluyó insultos, empujones y un momento en el que Mancilla tomó del cuello a Ávila.
Los casos muestran que las diferencias políticas en los recintos legislativos han derivado, en distintos momentos, en confrontaciones que van más allá del debate parlamentario.
