Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta Platforms, compareció ante un tribunal en Los Ángeles en un juicio civil en el que se debate si las principales redes sociales fueron diseñadas para fomentar el uso prolongado entre los usuarios jóvenes. En su testimonio rechazó la sugerencia de que la empresa busca deliberadamente maximizar el tiempo de pantalla de los usuarios.
Durante el interrogatorio, un abogado presentó correos electrónicos antiguos en los que se mostraba que Meta había tenido objetivos relacionados con aumentar el tiempo que las personas pasaban en sus aplicaciones. Zuckerberg reconoció que esos objetivos existieron en el pasado, pero aseguró que la empresa ya no establece métricas de ese tipo para sus equipos.
El juicio forma parte de una demanda interpuesta por una ciudadana estadounidense que acusa a plataformas como Instagram y YouTube de haber tenido un impacto negativo en su salud mental desde la infancia, al argumentar que su diseño favoreció un uso excesivo desde edades tempranas. El caso involucra también a Google y es considerado un proceso de referencia en litigios similares.
Zuckerberg también abordó otros aspectos relacionados con la seguridad de las plataformas, incluyendo esfuerzos para mejorar la verificación de edad para usuarios menores de 13 años, aunque reconoció que esas medidas se implementaron de forma tardía. El resultado del juicio podría tener implicaciones legales importantes para la industria tecnológica en Estados Unidos.
