La tregua de 10 días acordada entre Israel y Líbano entró en vigor este viernes, en un intento por frenar las hostilidades registradas en las últimas semanas en la frontera entre ambos países. El acuerdo fue impulsado con mediación de Estados Unidos y busca abrir espacio para negociaciones más amplias.
El cese al fuego comenzó a la medianoche local y, durante las primeras horas, se reportó una relativa calma en varias zonas del sur de Líbano. Miles de personas desplazadas comenzaron a regresar a sus comunidades, aunque autoridades libanesas pidieron cautela ante la posibilidad de incidentes aislados.
Pese al inicio de la tregua, el gobierno israelí informó que mantendrá presencia militar en algunas áreas fronterizas ocupadas temporalmente durante la ofensiva reciente. Además, funcionarios israelíes reiteraron que continuarán vigilando cualquier actividad de Hezbolá que consideren una amenaza.
Por su parte, Líbano insistió en que el acuerdo debe respetar su soberanía territorial y facilitar el retorno seguro de civiles. Analistas internacionales consideran que estos 10 días serán clave para medir si existe posibilidad real de avanzar hacia un entendimiento más duradero entre ambas partes.
